Carta a la lectora de este blog

06/12/2025

Autenticidad en los modelos de negocio

(Este artículo forma parte del recorrido personal y profesional que dio origen a FEM Consultoría).

Hoy quiero compartir con vosotras algo que me ha ocurrido desde que inicié FEM Consultoría. Te cuento mi experiencia para que puedas identificar si estás viviendo algo parecido y, sobre todo, para que puedas sacar una lectura estratégica de ello. O incluso una dirección clara si te encuentras en la misma situación.

Te pongo en contexto:

FEM inició oficialmente su camino en enero de 2025, pero antes hubo un año entero de trabajo interno, análisis, introspección y estructura. Un año para definir qué podía aportar yo como propuesta de valor real en medio del ruido, el caos y la confusión que rodean hoy al mundo emprendedor.

Construí FEM combinando lo que sé hacer —y en lo que realmente soy buena— con mis valores personales y mi convicción profunda de que podía aportar algo transformador al emprendimiento femenino. Algo que, aunque parecía obvio, nadie estaba trabajando como era necesario. Y desde ahí nació FEM: desde la claridad, desde la coherencia y desde la intención.

A lo largo de este 2025 me he encontrado con situaciones de todo tipo: personas que han intentado ocupar el espacio de FEM sin base técnica, equipos que han modificado su discurso para alinearlo con la esencia FEM, conocidos que han querido integrar mis valores en modelos completamente opuestos por el sector al que se dirigían. Incluso he vivido la suplantación de identidad en Instagram, que por suerte ya está resuelta.

Todo esto… en el primer año de vida de FEM.

Y aquí viene mi lectura de cierre de año: si te copian, si adaptan su discurso al tuyo o si intentan captar cuota de mercado replicando lo que haces, esa es la señal de que vas por el camino correcto. La primera señal, incluso, si no fuera porque la verdadera primera señal es esta: que tu clienta esté dispuesta a pagar por lo que ofreces.

Lo importante es entender qué significa realmente que te copien: significa que tu mensaje tiene fuerza, que tu posicionamiento es claro, que tu aporte es reconocible. Significa que tu propuesta tiene cuerpo, criterio y coherencia.

En un mercado saturado —donde, en teoría, “todo está inventado”— tu ventaja competitiva real no está en la herramienta que usas, ni en la plantilla, ni en el tip, ni en el discurso.
Está en ti.
En tu esencia.
En tu criterio.
En tu forma de pensar, decidir, explicar y acompañar.

Podrán copiar tus palabras, podrán replicar tus dinámicas, podrán intentar apropiarse de tu discurso… pero no pueden copiar tu mirada. No pueden copiar tu capacidad. No pueden copiar tus valores ni el proceso interno desde el que construyes.

La autenticidad no es un eslogan: es una estrategia.
Es tu principal barrera de entrada. Y la más difícil de replicar.

Lectura final: sigue caminando.
Y si no sabes qué dirección tomar o cómo alinear quién eres con lo que haces, aquí estoy para ayudarte a construir un modelo de negocio que refleje tu valor real y se sostenga desde tu propia coherencia.

Por las que llevan años emprendiendo, por nosotras y por las que vendrán.

Autora: Verónica Menéndez Díaz — Consultora estratégica y fundadora de FEM Consultoría.
Estrategia consciente para mujeres emprendedoras con propósito.
femconsultoria.com | LinkedIn
Núm. Col·legi d’Economistes de Catalunya: 17573

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